Inspiración en RëdIMG_0159IMG_0168

Ya desde su aparición en 2002 el Malamado de Familia Zuccardi nació con vocación de clásico. Y por eso no sorprende que la gente de Rëd vuelve a dedicarle un menú que se podrá disfrutar en el restó del Hotel Madero hasta el próximo domingo.

 

Con la excusa de probar esta nueva edición de Inspired la gente de Zuccardi aprovechó también para agasajar a la prensa en su día. La reunión fue el coqueto salón La Cave. “Con esta nueva versión del menú de pasos retomamos una costumbre, aportando nuestros productos no sólo como acompañamiento de quesos y postres sino como parte fundamental en la elaboración de diversos platos– comenta Sebastián Alen Guichón, Jefe de Marca de la bodega.- Zuccardi acompaña de una forma integral, desde el cóctel de bienvenida, sumándose como ingrediente en las cocciones y con dos de sus etiquetas de la linea Q, un Chardonnay y un Malbec.”

 

La experiencia arranca con el cóctel de Malamado, una combinación de varios de los vinos encabezados de la bodega, adornado con flores y con un toque cítrico (creación del responsable del White Bar, Ramón Castro) junto a un amouse bouche de uvas negras al Malbec con una pieza de queso de cabra frito envuelto en espinaca y panko.

 

Para las entradas el chef Alejandro Bontempo propone un paté de foie en croute de pistachos con un muy logrado chutney de higos o langostinos cocidos en Malamado Viognier con olivas y una costra de pan de cacao desmenuzado. Atendiendo a los detalles merece una mención especial la original vajilla del Rëd, que realza regiamente el emplatado.

 

Para los principales tenemos dos opciones: trucha a la manteca de limón con alcaparras, olivas griegas y papas souffle o un osobuco braseado en Malamado con risotto milanés. Habiendo probado la trucha se agradece que el chef se haya apartado de cocciones como la de la manteca negra, tan típica como densa. Hasta aquí todo regado con Zuccardi Q Chardonnay.

 

Como pre postre un pequeño shot de granita de gin tonic, ideal para preparar el paladar para entrar en tema con el protagonista, el Malamado clásico acompañando al célebre lingote de chocolate, un must de la pastelería del restó.