La evolución en Concreto

La historia la cuenta la mismísima Ana Amitrano, alma mater literal de Familia Zuccardi: cuando apenas había hecho su aparición en el mercado un cliente de Mar del Plata le dijo que con el Concreto su hijo iba derechito a chocar la empresa. Visto desde el presente aquel cuento hizo reír a la asistencia reunida en Asadero para, precisamente, celebrar y volver a probar cada una de las añadas de esta saga inaugurada en 2014.

«Y la frase no fue dicha con mala intención -arranca Sebastián Zuccardi, responsable de enología de la bodega y padre de la criatura-. Cuando decidimos apostar por este perfil de vino podría decirse que reinaba la madera, en mayor o menor medida, y que resultaba bastante disruptivo plantear vinos que no contaran con su presencia en absoluto. Cinco años antes, merced a nuestro trabajo en Investigación y Desarrollo nos dimos a la búsqueda de una expresión lo más fiel posible de nuestros viñedos y por ello creímos que el representante de nuestro Malbec de Altamira debería ser criado totalmente en concreto.»

Laura Principiano, que también participó desde el minuto cero en el proyecto aporta: «Luego de un mapeo extensivo de cada viñedo nos dimos cuenta de que el concreto sería el medio más idóneo para representar ese terroir, específicamente suelos calcáreos y poco profundos del Valle de Uco.

«Un cambio de estas características – retoma Sebastián– hubiera sido imposible fuera del perfil de una empresa familiar. Y con eso no me refiero exclusivamente a la familia de sangre sino también a equipos que se mantengan y apuesten a sostener estos proyectos en el tiempo. Con diez cosechas en nuestro haber podemos dar testimonio de ese camino recorrido que nos exigió mucha dedicación y plasticidad para poder adaptarnos a un estilo de vino diferente. Sin embargo hay un ida y vuelta entre lo viejo y lo nuevo puesto que cuando vemos las antiguas bodegas abandonadas en Mendoza nos damos cuenta de que ellos también producían sus vinos en piletas de cemento. Al tratar de conservar las características de la uva hacemos una cosecha muy cuidadosa con vinificaciones suaves recurriendo al racimo entero o haciendo la remonta, cuando la consideramos necesaria, con baldes en lugar de bombas. No usamos epoxi porque nos interesa la microoxigenación que propone el concreto.»

Sin más prolegómenos nos abocamos a probar las diez añadas en dos etapas. Una experiencia sumamente interesante, especialmente para aquellos que tuvimos la suerte de reunirnos en Roux hace once años para descubrir esos vinos que parecían llamados a predicar en el desierto con su apuesta neta por la acidez y la austeridad de perfil para contar del modo más fiel posible ese terroir desnudo. «Precisamente por eso decidimos no usar otras cepas u otros orígenes para aplicarlos como una fórmula. Recién hace poco encontramos concordancias con algo de Gualtallary Monasterio y allí sí sumamos esa expresión que nos parecía acorde con el perfil del Concreto a partir del 2022. – sostiene el winemaker- Siento que hay una consonancia perfecta entre los elementos que lo conforman: la piedra, el agua, el cemento y la arena de la montaña. Diez cosechas después creo que podemos decir que hicimos nuestro pequeño aporte en la evolución del paladar argentino.»

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