En lo que fue de un Karl Benz creándolo a un Henry Ford tratando de poner uno en la entrada de cada casa, el automóvil se ha convertido en una parte inextricable de la cultura humana. Y casi al mismo tiempo que nuestros antepasados se maravillaban del milagro del motor a explosión se desató una fiebre irrefrenable por ver qué tan rápido podían correr. Justamente para registrar tales proezas comenzaron a surgir relojes capaces de cronometrar al segundo aquellas primeras velocidades de vértigo.
Rindiendo homenaje a esa cultura de autos veloces nos llega el nuevo Mido Multifort Chronometer 1 Racer, un modelo que parece nacido de una verdadera need for speed.
Creada en 1934 la línea Multifort no fue extraña al deporte motor, llegando apenas en 1950 a la producción de cronógrafos certificados COSC. Esta reputada entidad helvética es la encargada de dar fe de precisión de aquellos guardatiempos que se atengan a sus rigurosos controles en distintas condiciones de exigencia. También cabe recordar que Mido ya había ofrecido elementos en su calibres que los volvían resistentes a los campos magnéticos y que llegan a su epítome ahora con la incorporación de un escape de silicio a su célebre Calibre 80. Como es costumbre en la manufactura aquí vuelven a reunirse detalles técnicos y de calidad junto a un diseño ligeramente más risquée dentro de una gama de precios sumamente amigable.


En el rubro diseño se destaca una carátula con fechador en inglés y alemán a las tres donde campean las típicas Côtes de Genève y que también adornan por detrás la masa oscilante ahora bien claras y al frente (u oscuras, porque vienen en un negro mate) proponiendo un juego con la luz muy atractivo y original. A su rededor se lucen una serie de círculos concéntricos ornamentales en naranja y un celeste racing más una escala minutos/segundos para el realce en blanco y negro con las cifras de 5 en 5 en el mismo naranja que se replica en el segundero esmaltado. Las agujas tipo bastón con corte de diamante a juego con los índices facetados cuentan con una Luminova azul que vuelve cómoda su legibilidad en condiciones de poca luz. Todo dentro de una caja de acero de 42 mm recubierto en PVD negro que cierra con zafiro por ambos lados aunque se presenta abombado en el frente, otro aporte más al perfil vintage de este cronógrafo.
La elección de colores son sin duda uno de los grandes atractivos de esta pieza y es curioso cómo pueden funcionar de manera muy distinta dependiendo de cuál de las dos correas de 22 mm que están incluídas elija su dueño. Por un lado la ultra fierrera celeste con un par de vivos naranja y por otro una negra perforada con pespuntes en blanco de perfil más Carrera. Además cuenta con un pasador incorporado exclusivo para su desmonte rápido sin herramientas.



