Rosé

A horas del equinoccio de primavera en nuestro hemisferio se renuevan nuestros ritos paganos y las consiguientes ganas de brindar por el cierre del invierno de nuestro descontento (y de un encierro tan largo como tristemente necesario). Y los rosados salen al ruedo para escanciar las copas que hagan falta. Más allá de la tendencia que los muestran como los mimados del consumo mundial y de la desaceleración saturante de su presencia en góndola, la oferta de este tipo de vinos comienza a alcanzar un equilibrio.

 

Atrás quedó el sino girlie del que hicieron uso y abuso las etiquetas para enrolar a los rosados como vinos femeninos, que no lo son, siguiendo también el derrotero de algunos blancos. Lo que sí podemos decir es que se trata de vinos frescos, ideales para acompañar el aumento de la temperatura y la implementación de una gastronomía menos calórica.

 

Además de ejemplos donde los rosados se le atreven a apuestas de gran sofisticación (y precio acorde) varias bodegas arrancan la primavera con opciones con muy buena RPC y un rango de orígenes y personalidades para cada situación. Se nota que todo lo antes dicho no les fue ajeno a sus diferentes responsables en tanto y en cuanto las tres opciones que más luego habremos de reseñar han optado por remozar su estética compartiendo un perfil de botella de borgoña baja y, por supuesto, totalmente transparente.

 

Está claro que en un rosado el color no es un dato menor y aquí abre el juego la opción con un tono más  mirando a la Provenza como es el caso de Saurus Estate Pinot Noir Rosé 2020 de la gente de Familia Schroeder. Con una larga tradición produciendo esta cepa, a los patagónicos de San Patricio del Chañar no se les escapa completar su oferta en el rubro con este Rosé de delicados tonos salmón. Leonardo Puppato estuvo ojo avizor limitando los tiempos de maceración, a bajas temperaturas y con un estrujado de extrema delicadeza para asegurar una buena acidez. Además no utilizó fermentación maloláctica para conservar lo más presente posible la fruta. Es un rosado con notas herbáceas y una primera nariz de rosas con una estructura que lo habilita desde el aperitivo  a seguirla sin problemas con los platos principales.

 

De la latitud 39 nos vamos a Mendoza y el rosado que arrancó primero la temporada. Desde Finca El Alto en Ugarteche, Luján de Cuyo, llega un ejemplar totalmente basado en el Malbec. El Doña Paula Rosé 2020 no sólo apuesta por cantar primero sino que también reformula en profundidad su estética. Cambio de botella y una etiqueta juguetona con un motivo de malvas, una planta autóctona cuya floración anuncia lo propio para las vides. Aquí el salmón toma un tono ligeramente más intenso. También hay una frescura presente con mucha flor en nariz con arranque de violetas y una entrada con linda estructura y fruta en el largo de boca.

 

Para cerrar el trío vemos cómo innova la tradicional Bodegas López. «Estamos buscando ajustar nuestro rosado y por eso decidimos salir del Malbec neto de Los Maitenes para ir por los cuarteles más añosos de Los Carolinos (plantados en 1927) en Agrelo– nos cuenta Eduardo López este cambio se debe a que una zona más fría también nos ofrece más fruta y la posibilidad de realzar el perfil aromático. Este Rincón Famoso Rosé 2020 continúa apostando a la elegancia y para ello incorporamos Pinot Noir a la mezcla. Es un 35 % de nuestra Finca Canelli de Tupungato. » Dentro del perfil clásico que también aquí responde al Estilo López, esta última edición se ha permitido un ajuste en su etiqueta más una marcada baja en la intensidad de color, aunque quizás las fotografías promocionales hayan abusado un poco del backlight. Igual se nota una buena nariz con fruta marcada, cerezas, frambuesas y frutillas , más una estructura que le da espaldas para pasar de las ensaladas a una carne con parrillita (de balcón, si querés) a pleno sol.

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