Más allá del brindis

Celebrando al protagonista de tantas libaciones, los amigos de Alma4 no solo están estrenando su nueva imagen sino que dedican una semana a ampliar el concepto de qué tanto pueden acompañar las burbujas en la buena mesa.

 

Es que del 23 al 29 de octubre los Alma4 van a sumarse a menúes de pasos, propuestas de tapeo, happy hours y cocteles selectos en espacios como el Bar du Marché, Aldo’s, UCO Restaurant u 878.

 

Y para dar una imagen de lo que se esperaba proponer la gente de la bodega preparó una comida sólo para prensa en la Parrilla Elauge Hnos, en pleno casco histórico de la ciudad.

 

Alma4 es un proyecto de cuatro amigos dedicados al vino que lleva casi una década y que creció dentro del paraguas de Bodegas Zuccardi. Esto no habría de sorprender a nadie puesto que dos de ellos son nada menos que Seba Zuccardi y su esposa, Marcela Manini. Al proyecto se sumaron Agustín López y Mauricio Castro. Es justamente este último quien toma la palabra para explicar las razones de la movida. “Siempre hemos considerado que nuestros espumantes eran vinos con todas las de la ley, que podían tranquilamente ocupar un lugar en la buena mesa que no se quedara acotado a las celebraciones o los brindis. Así que esta propuesta que se va a replicar en 11 espacios en Buenos Aires apunta a dar fe de esta convicción.

 

Ciertamente que los espumantes de Alma4 son productos de calidad y que no se arredran ante el desafío de proponer algo distinto. Para muestra bastan varios botones. Desde su clásico espumante basado totalmente en Viognier a Chardonnays que han pasado por madera hasta llegar a un Bonarda totalmente inusual realizado como tinto.

 

El menú de pasos de Elauge dió muestras claras de las posibilidades de esta paleta. Abriendo el juego de aperitivo con un Alma4 Viognier, refrescante, con una acidez peligrosa que invita a tomar y seguir tomando para que luego el entrante  de portobellos rellenos y gratinados se viese escoltado por un suntuoso Alma4 Pinot Chardonnay.

 

Para el primer plato, unas mollejas al corte, se emparejó el graso de la carne de las achuras con un Alma4 Chardonnay. Aquí a las muchas capas de este 100 x 100 varietal se suma el paso del vino base por barrica, dándole un toque especial que no es moneda corriente en un espumante. Son estas capas sobre capas de un vino sofisticado lo que le permite complementar platos tan intensos como éste.

 

Para el principal, una bondiola con puré de manzanas, se sumó una de las etiquetas que no sabe de medias tintas puesto que quienes la prueban toman partido por ella con todo fervor o no la quieren de nada. Se trata de un originalísimo espumante completamente de Bonarda, realizado como tinto. Es muy curioso ver un espumante rojo sangre que, además, luce unas potentes piernas, algo inédito fuera del ámbito de los vinos tranquilos.

 

A los postres se presentó una de las estrellas de la reunión, el elegantísimo Alma4 Pinot Rosé, una versión más tela de cebolla que sus predecesoras y con una presencia de confitura y frutos rojos que casó de maravillas con una generosa copa de frutillas con crema.