El vino en la sangre

Sin duda la de la sangre es una de las metáforas más recurrentes en el mundo del vino. Y aunque tamaña ubicuidad podría hacerla sonar sospechosa poca veces acude a la mente con tanta justeza como cuando la asociamos a la Familia Arizu. Es que desde aquel lejano 1901, cuando arrancaron su periplo a este lado del Atlántico  siguiendo con una larga prosapia de productores de tan noble bebida han alcanzado la friolera de unos 120 años ininterrumpidos entre viñedos mendocinos.

Sin duda que tamaña gesta merece ser celebrada y por ello su bodega Luigi Bosca armó una convocatoria literalmente palaciega en Sans Souci donde, plenos del espíritu (y las prevenciones) propias del momento decidieron tirar la casa por la ventana en una celebración que se replicó cuatro veces. Así también apostando por un tiempo amable, se pudo hacer uso de los bellos jardines del Palacio además de sus regias instalaciones. La idea fue reunir a un nutrido aunque acotado grupo de clientes, amigos de la casa y periodistas en cada entente para celebrar los primeros 120 años de Luigi Bosca.

 De suyo que sus diversas etiquetas fueron las protagonistas de la velada en copas personalizadas con el propio nombre, un detalle tan delicado como necesario. Cerrando el calor de la tarde descollaba un De Sangre White Blend, una conjunción de Chardonnay, Semillón y Savignon Blanc, con frescura y complejidad abriendo el juego a sus hermanos de serie, que iban a ser los grandes protagonistas de la noche. Copa en mano y en pleno jardín pudimos tener un pequeño aparte con Pablo Cúneo, responsable mayor de la enología de la bodega. «La celebración de nuestros primeros 120 años es un verdadero hito en nuestra historia e internamente lo vivimos con mucho orgullo honrando nuestro pasado, celebrando nuestro presente y proyectándonos a futuro como embajadores de la singularidad y elegancia de los grandes vinos de Mendoza. Para nosotros este aniversario es sinónimo de trascendencia y una muestra de lo mejor de cuatro generaciones de la familia Arizu que, atravesadas por sentimientos, intereses y valores comunes, aportaron su impronta en distintos momentos históricos y construyeron bases sólidas sobre las cuales pudo apoyarse la siguiente. En Luigi Bosca hemos recorrido un camino de transformación y pionerismo que nos mantiene relevantes y hoy celebramos ser una bodega trascendente que ha compartido por 120 años enseñanzas, experiencias, una misma filosofía de trabajo y valores en torno a la innovación, calidad, elaboración de exponentes de clase mundial y la búsqueda de una genética privilegiada de sus plantas y de los mejores terruños

 Con algunas perfomances teatrales se iba desgranando la tarde. Además de la serie de Sangre también se pudo degustar en profundidad una de las últimas apuestas de sus opciones de Malbec  Los Nobles Single Vineyard 2020. Es un tinto con la cepa mandataria más un toque elegante del 6% de Petit Verdot. Las uvas provienen de la finca homónima en la zona de La Consulta cuyas plantas promedian los 90 años. El resultante es un vino más ligero de estructura contra lo que podría suponerse tratándose de plantas tan longevas, pero pleno de equilibrio y elegancia.

 Si bien campeó un amplio surtido de etiquetas sin duda hubieron dos estrenos de un protagonismo excluyente. Primero el Luigi Bosca 120 Años Edición Especial, un corte de zonas que cuenta a partes iguales con el Malbec de la citada Finca Los Nobles con un aporte de la misma cepa pero como se da en Miralejos, el viñedo que la familia posee en Paraje Altamira. Hay diferencias de longevidad de los viñedos y también de suelos, con un ligero creciente de la cota en esta última toda vez que con los aportes de calcáreo típicos de la IG. Entrambos arman un vino muy equilibrado, de paso regio y que sin duda tendrá una guarda encomiable. Estos ejemplares se venden exclusivamente a través de la tienda on line de la bodega.

Como frutilla del postre en un postre de frutillas llegaría el otro estreno, el icónico Luigi Bosca Paraíso 2019. Este vino hace alusión a la finca madre de la familia y es un bi varietal con un 71 % de Malbec y un 29% restante de Cabernet Sauvignon. Las uvas provienen de parcelas ultra seleccionadas de Gualtallary, Altamira y Los Arboles. Es un tinto de buena tensión, con acidez y alcohol presentes. Un magnífico ejemplar que hará las delicias de los que pueden hacerse de las escasas (y onerosas) botellas existentes.

Como recuerdo  de semejante festejo cada invitado recibió un ejemplar de «Luigi Bosca de Sangre, una vida entre viñedos» un bello libro-objeto que recorre la saga de estas cuatro generaciones dedicadas al vino con el corazón y con el alma.

 

 

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