No te digo que, como la única religión sin ateos (o casi) el Mundial despierta un fervor inconmensurable entre la muchachada. Estamos a nada de que arranquen las cuentas regresivas y los deseos de sumar otra estrella a la casaca nacional. Acompañando esta fiebre incipiente la gente de Santa Julia vuelve a refrendar su inveterada costumbre de ofrendar la edición limitada de un tinto dedicado a la escuadra albiceleste. La Selección Fontanarrosa es un bi varietal que, además de dos cepas, junta también dos pasiones bien nuestras: futbol y vino.
Además no podía ser más encomiable la elección del recordado Negro, un hombre tan prominente en el humor gráfico como en su devoción por la redonda. Desafío a quien sea, incluso a los cultores más advenedizos de este noble deporte, a leer su cuento «Lo que se dice jugar al fulbo» sin emocionarse.
Justamente con todo esto en cuenta la bodega armó una presentación en el Bar El Cairo, sitio de las reuniones ya legendarias de Fontanarrosa y sus amigotes en la celebérrima Mesa de los Galanes. Y si bien como porteños nos perdimos de ir hasta ahí, eso no fue óbice para poder probar el tinto en cuestión.
Hablamos de un bi-varietal 70/30 entre Malbec y Cabernet Sauvignon de viñas propias redondeados por 10 meses de barrica por separado. Equilibrado, fácil de tomar y muy gastronómico, la barrica claramente aportó más redondeo que notas propias puesto que esta encarnación de La Selección tiene toda la fruta al frente, rasgo que lo vuelve muy versátil a la hora de alzar las copas. Como dice su ambasador (ambassatrice?) Nancy Johnson «Para los argentinos el futbol no es sólo un deporte ni el vino es sólo nuestra bebida nacional; son dos de las formas más lindas de encontrarnos.»



