Para una manufactura de 145 años sumamente consciente y orgullosa de su historia suena como ayer nomás cuando una de sus líneas supera «apenas» las dos décadas . Pero así son las cosas con este Seiko Prospex Diver PADI Edición Especial (SRPL53). Este nuevo Samurai adhiere a los festejos de los 16 años que Seiko cumple en su alianza con una de las más reputadas escuelas de buceo del planeta.
Decíamos que, dentro de una prosapia que arranca en 1965, Seiko ha ofrecido unos cuantos perfiles amados por la afición subacuática a los que vuelve con natural asiduidad pero que, en el caso de la primera generación Samurai en 2004, se trató de una novedad absoluta . Relojes bien robustos y con un juego de agujas igual de rotundas, su fisonomía siguió abrevando en la contundencia cuando atravesó una renovación de diseño en 2017.
Ahora vemos como, para esta Edición Especial (que significa que tiene un número limitado de ejemplares, pero que podría volver a producirse a voluntad) adhiere a un perfil apenas más acotado pero que sin duda hará las delicias de los seguidores de la marca.

Hablamos de una caja de acero ahora de 41.7 mm que también ha reducido la distancia entre asas y el ancho total. Para esta versión cuenta con un fondo tipo marino en verde esmeralda oscurecido hacia los bordes que se repite en el bisel de aluminio. Para los optimizadores extremos que han hecho oír sus quejas aquí y allá (que también se hicieron extensivas al Hardlex plano que completa el frente) soy de la opinión que un bisel cerámico hubiera brillado demasiado quitándole balance a la estética general del reloj. Y las versiones actuales de Hardlex, aunque no sean el tan reclamado zafiro, dan buena visibilidad y no son tan frágiles como antaño. Completando la caja vemos una corona con un moleteado muy fino, que se repite en los agarres del bisel y que transmiten a un tiempo una fuerte impronta de reloj herramienta toda vez que impactan en una estética general más elegante. También es bienvenido el cambio en la pulsera que paso del típico prensado integral a eslabones macizos.
Estos pequeños ajustes le han hecho ganar ergometría y «usabilidad» a este nuevo Prospex que sin duda tendrá sus admiradores por arriba y por debajo del nivel del mar.



