La última edición de la LVMH Watch Week de Milán fue el marco para la sorpresiva rentrée de un cronógrafo con una complicación muy poco conocida. Hablamos del TAG Heurer Carrera Seafarer que, como su nombre lo indica, acusa un ADN indiscutiblemente marinero con su función de medición de mareas.
Este orgulloso miembro de la estirpe Glassbox vió la luz allá por 1949, cuando Walter Hynes, Presidente de Abercrombie & Fitch le pidiera a la manufactura un reloj para el aire libre capaz de indicar el estado de las mareas. Hay que entender que, por aquel entonces, Abercrombie no era sinónimo de camisetas y mancebos en ropa interior correteando junto a chicas tan all american que harían sonrojar al mismísimo Ralph Lauren sino una tienda enorme en pleno Manhattan especializada en equipo outdoor ultrapremium. Por si no le faltara materia legendaria el encargo cayó en manos de un jovencísimo Jack Heuer quien a su vez tuvo que recurrir a los buenos oficios de su profesor de física de la secundaria para que lo ayudara con el ajuste de las relaciones de transmisión y el número de dientes de los engranajes del mecanismo. Para la tienda, entonces, se crearon dos modelos: el Solunar y este Seafarer.

Haciendo foco en su medidor de mareas a las 9 vemos cómo la protagonista indiscutida de esta pieza es su carátula. El fondo es de opalina color champagne donde destacan los detalles en teal (una suerte de calipso) para el centro de las agujas, los cuarteles de marea alta y partes del contador de 30 minutos con un solo toque en ocre para los cuarteles que indican la bajamar todo enmarcado en el cristal abovedado típico de estos Carrera y cuya característica más saliente es que prescinden del bisel. Tiene la corona moleteada clásica a las 3 con los pulsadores de crono arriba y abajo y en oposición un gran pulsador con la leyenda TIDE. Este, luego de que se ajusta con la tabla de mareas local da sus estados en un ciclo lunar de 29 días y fracción.
Dentro late el calibre in-house TH20–04 con embrague vertical que asegura un uso del cronógrafo preciso y suave y 80 horas de reserva de marcha. Cerrando tanta impronta vintage se destaca la versión de brazalete de cuentas de arroz exclusiva de la marca.



