El (no tan) discreto encanto de las Ediciones Regionales

Desde estas páginas hemos llamado la atención sobre los cambios que la llegada del cogobierno y la vuelta del codo del milenio trajeron a la industria del tabaco cubano. Esta conjunción dió como resultado el entendimiento de que existía un público consumidor ávido del mejor tabaco del mundo junto a una buena predisposición a las novedades. Y de tal guisa se arrancaron los 2000 con las primeras Ediciones Limitadas y no hubo que esperar mucho para que luego hicieran su aparición las Ediciones Regionales.

Básicamente una Edición Regional es una vitola inédita creada especialmente para algún distribuidor de los tantos que tiene la Corporación Habanos S.A. y que generalmente abreva en marcas señeras pero no tan populares. A expensas de quien las requiera la empresa arma una pieza exclusiva que sólo podrá conseguirse en determinada área.

Dependiendo de cada mercado (y también de qué tan inquieto sea su representante) se pueden dar desde una o dos hasta un humidor regio con vitolas de cuatro marcas distintas como el que proponen, por ejemplo, en Portugal.

De entre esas opciones vemos cómo Punch y Por Larrañaga han dedicado Ediciones a México y España mientras que otras como Sancho Panza han provisto a mercados tan en las antípodas como podrían estarlo Rusia y Perú con los elegantes Rocinantes y los Chán Chán respectivamente.

Además del puro formato (pun intended) también es muy interesante notar que incluso algunas de estas versiones pudieron ser tuneadas en sus ligadas. De hecho quien suscribe fue gratamente sorprendido al probar un Short Robusto de Ramón Allones 2013 dedicado a los Países Bajos donde, si bien habían pasado 13 años y refrendaban su pertenencia a una marca de fortaleza extrema, estos habanos eran aun más fuertes. Realmente una experiencia que separa a los niños de los hombres como dice el refrán (obvio que aquí no hay niños, sólo fumadores bisoños).

Quizás alguien se preguntará ¿y por casa cómo andamos? pues bien en Argentina compartimos junto a Chile y Uruguay la cinta roja y blanca que en este caso reza «Exclusivo Cono Sur» y el bello apelativo «Patagón«. Este Petit Edmundo (52 de cepo por 110 mm de largo) fue presentado en sociedad allá por 2017 y era también un potente Ramón Allones. Pero, por suerte para la afición local eso no fue todo. Algunos años más tarde la saga surera sería continuada por el «Gran Patagón«. Aquí se cambia la escudería por otra marca no tan popular aunque sí muy activa en esto de proveer para mercados específicos. Se trata de Juan López. A los aficionados nos suena como un tabaco muy rico y quizás no tan conocido, de medio a fuerte, que cuenta con un vitolario de sólo dos elementos: el Selección N°1 y muy especialmente su N°2, un robusto. La marca también cumplió sus 150 años hace poco y aunó festejos con las tres décadas de la franquicia de Casas del Habano presentando una Selección Especial que fue muy bien recibida. Bajo estos mismo colores y con un generoso cepo 52 este bello Edmundo goza de un rasgo exclusivísimo. Si bien la marca no suele consentir ningún cambio en sus anillas aquí ha permitido precisamente la inclusión del nombre Gran Patagón al centro y con mayúsculas.

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